¿Qué es la soldadura láser?
El principio de la soldadura láser es sencillo: unir dos elementos metálicos de forma permanente mediante un haz láser que funde sus dos bordes y sin utilizar ninguna otra pieza de unión. El haz en cuestión es tan fino como un cabello o incluso más, pero lleva el metal a su punto de vaporización y/o fusión. El baño de fusión creado permite ensamblar las piezas que se van a soldar. Gracias a la delicadeza y precisión de la técnica, los resultados son simplemente perfectos y difíciles de detectar a simple vista.
En general, la soldadura láser puede utilizarse para soldar acero, acero inoxidable, inconel, tantalio, titanio, níquel, etc. Existen, no obstante, metales que no pueden soldarse al aire libre debido a un alto riesgo de oxidación. Entre ellos se encuentran el titanio, el tantalio y el molibdeno. Las soldaduras realizadas al aire libre en estos metales pueden ser más frágiles y quebradizas. Un ejemplo de ello puede verse con el titanio, que en estos casos se vuelve azul o gris al contacto con el oxígeno. Para evitar estos problemas, la soldadura láser debe realizarse en una Glovebox bajo gas inerte.
La Glovebox para soldadura láser
Sabiendo que el aire ambiente puede alterar las características mecánicas de los metales que se van a soldar, la soldadura láser en la Glovebox le permitirá operar en una atmósfera segura. En este recinto, la zona de soldadura está rodeada por un gas de protección como el argón, el helio o una mezcla de estos dos gases para protegerla.
El papel de la Glovebox para la soldadura
La unidad de purificación de gas controla el contenido de humedad y oxígeno en ppm para garantizar que la resistencia y la calidad del ensamblaje cumplan con las normas vigentes. El papel de la Glovebox es, por tanto, confinar el área lejos del aire y evitar la propagación de estos gases protectores. Se produce una reducción de la zona afectada por el calor (ZAC), una menor coloración en las piezas a ensamblar, una mejor resistencia mecánica de la soldadura a lo largo del tiempo y una mayor precisión. Evitará deformaciones a la vez que ahorrará tiempo. Como ventaja adicional, con este equipo resulta más fácil soldar los lugares de más difícil acceso o superficies extremadamente finas.
Otras aplicaciones de la Glovebox
Las aplicaciones de una Glovebox no se limitan a la soldadura láser. Se utiliza a menudo para la soldadura TIG y por gas inerte, tanto en la industria metalúrgica, aeronáutica y nuclear como en investigación y desarrollo, el sector energético, etc. La tecnología de soldadura puede variar en función de los objetivos. Ejemplos: soldadura a tope, soldadura con o sin material de aportación, soldadura por puntos, soldadura por transparencia, soldadura por solapamiento, etc.
Para obtener el mejor rendimiento de soldadura y un aspecto perfecto, es esencial que la soldadura láser se realice en una Glovebox. Proveedores como Jacomex ofrecen gamas de Gloveboxes adaptadas a esta aplicación. Son un referente mundial en la fabricación de soluciones de contención.

